Las personas nacemos con un don, una marca especial metida dentro de nuestro corazón. Quien descubre el suyo propio puede usarlo, ignorarlo o incluso hacer daño con él, pero lo que nunca se puede hacer es borrarlo.Y el mío viene envuelto en papel de regalo que lleva muchos nombres, y vivo para entregarlos a todos ellos.
La cuestión es que, llámalo como quieras, pero prefiero mil veces joderme yo a verte perdido y sin ese ánimo que siempre te ha acompañado. Si me tengo que joder por dentro lo haré, pero no estoy dispuesta a dejarte pasar con la cabeza baja, no si yo puedo hacer algo en tus días, en tus momentos, en tus segundos o en tus sueños. Ya da igual lo que puedas contarme o decirme, si te digo la verdad... aunque te dé la impresión de ser débil, soy una mujer fuerte y puedo soportar golpes de todo tipo... sólo con ganas se puede llegar a cualquier parte.
Yo hay cosas que no puedo soportar en la vida, y una de ellas es hacer cosas que no quiero. Como aquella canción que decía "no me haces falta, vivir sin ti, puedo.... lo malo es que no quiero". Por eso vuelvo, por eso cada día quiero sonrisas nuevas, alegrías nuevas y canciones nuevas que me hagan recordar y recordarte. Ya es hora de que aprenda que mis actos no tienen nada que ver con los actos de los demás, y que si los entienden o no me da igual. Yo soy así, es lo que hay, lo que siempre hubo y lo que por muchos años habrá (Jobs mediante).
Maldito el día en que pensé que tenía límites, que tus actos eran los finales de los míos, que tus costumbres eran muros para mis intenciones y que tus manos eran el lastre de mis ojos. Maldito.
Atte.



Escribe un comentario