Hoy tengo mi propio salvoconducto, mi propia respiración se ha unido al compás del latido de mi corazón. Ahora van al unísono y puedo vivir de manera que todo el mundo concibe como "normal"... sé que tampoco durará mucho tiempo por culpa de la química, de la vida y de mí misma, pero al menos, el efecto relajante que queda me permite dormir esta noche, darme un aprobado raspadito y a ti un "No Presentado".
Mi alegría va a seguir aquí y mis ganas van a seguir aquí, por más que me digas que te fuiste, que te perdiste... y ya sabe que "de perdido al río". Mis cosas siguen ordenadas en la cabeza de tal forma que componen un puzzle perfecto en el que cada pieza juega un papel concreto y es necesaria. Las coloqué de manera cuidada y sabiendo BIEN lo que hacía y por qué lo hacía. Puedo responder por cada una de mis piezas, puedo llegar hasta el final intacta tan sólo con mis ganas,... mi palabra sigue vigente, aunque caduque la tuya.
Atte.



Escribe un comentario