Hoy de nuevo me ronda esa sensación fastidiosa. Me temo que si me acepto como soy tengo que pensar que puedo soportarlo todo, puedo comprender cualquier comportamiento ajeno, además soy mujer que entiende las pocas palabras así que tampoco han de darme muchas explicaciones. Puedo entender que me hagan daño, porque es el riesgo de vivir, de sentir algo por dentro y jugártela. Sin duda puedo entender el silencio como respuesta, y a las pruebas vitales me remito, soporto los golpes como si fuera una muñeca de trapo sin forma, e incluso cuando me mienten sé ponerme en el lugar del otro e intentar comprenderle, no preguntarle más de la cuenta (para que no tenga que volver a mentir).... pero hay una cosa dentro de mi que no soporto, y es algo contra lo que lucho cada día y que por ello lo paso bastante mal: que se rían de mí.
Cualquier atisbo en mi día a día que huela a "ojo, se burlan de tí" me pone en tensión, susceptible y ¿por qué no decirlo? bastante desconfiada.
Teniendo en mi Haber unas cuantas de ese tipo, lo único que espero es que por favor esta vez sea distinto. Lo creo así, sino estaría perdida pero a veces confieso que me asaltan las dudas. Veremos cómo acaba el día, aunque ya adelanto que seguro será mirando a la Luna.
Atte.



esto cambió bastante por dentro y por fuera...
volveré, pero mientras tanto estoy en el mail, en el correo y donde haga falta.
abrazo