Sorprendida de que esto siga visible.
Gratamente.
En los últimos días me pasa algo que me deja bastante pensativa. De camino al trabajo, todos los días de lunes a viernes (no incluidos los festivos) paso 2 veces por delante de un cartel tentador, a la par que intrigante y "peligroso". Cuando camino por las mañanas siempre lo hago mirando a mi alrededor, me fijo en todos los detalles que a la vuelta veré desde otro punto de vista (el de vuelta). Y en el trayecto que lleva a la oficina hay una acera flanqueada por puertas marrones, seguidas unas tras otras, idénticas. En el centro de esas puertas hay un cartel que reza:

Cada mañana lo miro,
cada mañana me paro... alguna vez extiendo la mano y toco el cartel,
cada mañana tengo el impulso de abrir, sentir la tensión ....
...y quizá morir.
atte.



ahora que lo leo me recuerda lo que dice milan kundera acerca del vértigo...
"El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados."